Aprendizaje depurado… Content curation

Una de las cosas buenas de esta de vacaciones es que puedo pasar mucho más tiempo con mi hijo del que normalmente suelo disponer durante el periodo lectivo. Eso me permite no solo disfrutar del él (lo que cualquier padre gusta de hacer), sino observar sus actitudes, sus inquietudes, sus gustos, aquello que le llama la atención, su preferencias…en definitiva, su desarrollo.

Aunque me llama poderosamente la atención ver como lo bebés son capaces de asimilar tantísima información de una manera tan rápida, la realidad es que la gran mayoría de las veces aprenden por el método de “ensayo y error”. De todas las opciones disponibles a su alcance van probando hasta que encuentran aquella que les parece la correcta (con el tiempo que ello implica), y poco a poco van repitiendo ese comportamiento (gesto, maniobra, palabra, razonamiento simple…) y depurándolo, a falta de uno que les parezca más cómodo aun.

Mi hijo Pablo Jugando en su habitación

Mi hijo Pablo Jugando en su habitación

En el mundo del 2.0 pasa algo parecido. La cantidad de opciones que se nos presentan a la hora de buscar información en internet normalmente sobrepasa con mucho la información que somos capaces de digerir y procesar por nosotros mismos. Eso implica que si no somos capaces de enfocar nuestra búsqueda correctamente podamos perder mucho tiempo dando saltos de un lado a otro sin llegar a ningún sitio concreto. Es ahí donde aparece el concepto de “content curation” o filtrado de contenidos. La figura de los content curators es la de aquellas personas, que se dedican a filtrar, ordenar y distribuir contenidos relevantes sobre un tema en particular. Este aspecto cobra especial relevancia en el ámbito biosanitario , donde necesitamos obtener información clara y sobre todo fiable, sobre nuestro área de conocimiento, ya que probablemente se la refiramos a nuestros pacientes para que ellos mismos la puedan consultar si quieren, o como material adicional para las explicaciones que les hemos dado sobre su proceso patológico. Todo esto forma parte del proceso de empoderamiento del paciente, del que tanto se habla con las llegada de los entornos 2.0 al ámbito de la salud.

Ahora que estamos en confianza os puedo decir que cada vez que escucho el término de Content curation se me viene a la cabeza un secadero de jamones (es lo que tiene utilizar anglicismos en la tierra de Cervantes). Desgraciadamente y por temas de SEO he demostrarle al robot de Google que efectivamente hablo del proceso de content curation aunque en Román Paladino podríamos denominar también  a esa figura como “documentalista”, o bien como un “filtro y selector de contenidos”. Buscando información sobre la figura del content curator he encontrado esta interesante definición: Podríamos decir que un content curator, es un “intermediario crítico del conocimiento”; es alguien que busca, agrupa y comparte de forma continua lo más relevante en su ámbito de especialización

A diferencia del aprendizaje de los bebés, que al no dominar el lenguaje no entienden lo que les decimos y necesitan descubrir las cosas por si mismos, nosotros podemos servirnos del proceso de content curation para optimizar nuestros procesos de búsqueda en internet. Lo único que necesitamos para optimizar esa búsqueda es tener claro quienes son las personas que realizan esa función (los content curators) dentro dentro del área de conocimiento de la que queramos estar informados. Y digo esto último porque no la información en los entornos 2.0 suele ser algo que llega a nosotros, más que algo que nosotros busquemos. Es un proceso en que el de manera cada vez más rápida se puede compartir información relevante de forma exponencial y llegar a prácticamente todo el mundo en apenas unos cuantos pasos a través de las redes sociales (como queda de manifiesto en la teoría de los 6 grados formulada en el siglo pasado y que hoy en día sigue dando mucho juego.).

Por lo tanto, saber seguir a las personas adecuadas a través de las redes sociales os va a mantener bien informados en tiempo real de aquellos temas en los que estéis interesados. Eso no significa seguir alegremente a todo el que publique algo interesante sino, observar lo que publica, contrastar esa información e ir valorando periódicamente si la información que publica es interesante y digna de vuestra atención.

También existen herramientas para realizar una labor de content curation por nosotros mismos, aunque en esta entrada me quiero centrar más en la idea del usuario como generador de valor para el resto de la comunidad a través del proceso de content curation (hacer de filtro y publicar material de calidad en un área de conocimiento específica, probablemente va a mejorar nuestra marca personal dentro de la comunidad).

En ese sentido, la figura de los influencers cobra especial relevancia a la hora de distribuir material de calidad dentro de su red de contactos. ¿Os preguntais qué es un influencer?, no os precoupeis que próximamente hablaremos largo y tendido sobre el tema en este mismo blog.

En resumen y parafraseando a mis admirados “Les Luthiers”, que han sufrido un duro golpe hace apenas unos días: Lo importante no es saberlo todo, sino tener el teléfono del que lo sabe (a lo que yo añadiría…”o tenerlo como amigo en Facebook y seguirlo en Twitter”)

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