Sangre Hirviendo (o la vida en la UCI) – Shake Your Bones

Siempre he dicho que uno de los sitios donde me encuentro más a gusto trabajando después de la sala de fisioterapia de mi hospital es en la UCI. ¿Por qué? Pues principalmente porque hay un equipo humano maravilloso, porque se respira siempre un buen ambiente de trabajo (pese a lo complejidad de esa unidad con pacientes muy graves) y porque eso se contagia a todos los que como yo, vamos por allí “de paso”.

Por esa razón hoy quiero meter mi blog durante un rato en UCI de mi hospital, para mostraros el trabajo tan importante que allí se realiza, pero como podría haberlo metido en la UCI de cualquier otro, pues dentro de unas pocas líneas vamos a verlo desde la perspectiva del paciente y no del profesional.

Si bien una UCI puede parecer a primera vista, un sitio desangelado, frío y solitario para el paciente, en el que estar debatiéndose entre la vida y la muerte en muchos casos (de ahí que surjan proyectos como Hu-CI), la realidad para alguien que conozca la UCI de mi hospital es bien distinta. A nadie le falta una sonrisa en la cara, te sientes como en casa desde que entras por la puerta (bueno vale, todo lo en casa que uno se puede sentir estando en una UCI…) y cuando ves al equipo trabajar eres consciente de la gran profesionalidad de todos sus miembros. No sé cómo serán las UCI s de otro hospitales, pero con que tengan la mitad del buen ambiente que se respira en la UCI de mi hospital, los pacientes tiene mucho ganado.

Tenía ya desde hace algún tiempo ganas de traerme a esta sección de Shake Your Bones algo de mis admirados Héroes del Silencio, a mi juicio probablemente el mejor grupo de rock que ha dado este país. El caso es que el otro día camino del hospital sonó en el coche “Sangre Hirviendo”. No me preguntéis por qué pero empecé a pensar en lo que debe sentir un paciente ingresado en la UCI. Bueno, sí que se por qué; porque hay tantas similitudes en la letra con lo que creo que un paciente de UCI puede sentir…

Montaje en la UCI

Mis compañeros de hospital trabajando en la UCI

No voy a tratar de desvelaros aquello sobre lo que Búnbury y los suyos trataban de referirse con esta canción, que eso nos daría para una tesis doctoral enterita (como con cualquiera de las letras de su discografía), pero sí que voy a intentar hablaros de esas sensaciones que a mí me trasmite y que puedo trasladar a un paciente en la UCI. Ya desde le principio queda claro que estamos en una situación límite (pierde el cielo equilibrio, cae derrumbado encima de ti) y probablemente el paciente de UCI perciba, en su gravedad, la sensación de aislamiento que debe tener un paciente en esas circunstancias, con el miedo que eso debe generar (cierra las puertas y espera, ha llegado tu hora).

A ver, no todo el mundo que va a la UCI está a punto de morirse, pero si lo suficientemente grave como para estar en constante vigilancia. Esa gravedad implica en muchos casos traqueostomias, o intubaciones y todas sus complicaciones (no encuentra el motivo que se atragantó, escúpelo pronto, maldita sea…) úlceras por decúbito (¿duele el dedo en la llaga? contempla el vacío desde este rincón) y un sinfín más de posibles complicaciones. Aunque la que más miedo y ansiedad creo que le produce al paciente es la alteración del nivel de conciencia o la falta de movilidad que se produce en la polineuropoatía del enfermo crítico, que vemos con frecuencia en pacientes de UCI, y que le puede generar la sensación de estar viviendo una horrible pesadilla, (la sordera que fue mi alimento ) de esas que no le deseas ni al peor de tus enemigos (y dudo que alguien merezca, un segundo así).

Pero como os decía antes, no todo es malo en la UCI, porque en muchas de ellas (y en la de mi hospital seguro) hay un personal maravilloso, humano, profesional y muy preocupado por el paciente que le transmite constantemente una gran sensación de seguridad y cobijo ante la adversidad (que alguien le grite al viento: ¡puedes contar conmigo!)

Con respecto a la canción en sí, podría contaros muchas cosas; que es un temazo de rock en estado puro, con un riff de guitarra complicado, pero pegadizo y muy chulo, o que transmite esa sensación de velocidad en la que pareces no controlar lo que está pasando. También podría contaros que Héroes pocas veces la interpretó en directo, pero que la interpretó para delirio del respetable en su famosa actuación en el palacio de los deportes de la comunidad de Madrid de 1993 dentro de la “Gira del Exceso” y que forma parte del disco que más que gusta de la banda (El Espíritu del Vino). Yo que he tenido la suerte de ver a Héroes del Silencio en vivo en un par de ocasiones (96 y 07) os puedo asegurar que es un grupo de esos que no te deja indiferente en directo.

No quiero terminar sin dedicar un par de lineas a reivindicar el importante papel que puede jugar la fisioterapia dentro de una UCI para la recuperación de los pacientes (ojo, que no lo digo yo, que lo dice una publicación de Lancet) y hacer un llamamiento a las autoridades competentes para que se incorpore al fisioterapeuta como un elemento más del personal de la UCI y no alguien que aparece por allí puntualmente como ocurre en la mayoría de los hospitales de este país.

Aquí os dejo el video de esta canción en una actuación en directo de Héroes en el 93 (no hay video oficial). Para los que queráis escuchar la versión de estudio (muy recomendable) aquí podréis escucharla a partir del minuto y medio aprox., precedida de un tema instrumental de bateria muy, pero que muy chulo (ya sabeis lo que me gusta a mi la percusión ;-))

Sirva pues este post musical como homenaje a todos mis compañeros de la UCI del Hospital Costa del Sol y a todos aquellos que trabajan en cualquier UCI de cualquier hospital, por el maravilloso y complicado trabajo que realizan.

En fin, lo dicho que disfrutéis de esta canción y… ¡¡a mover el esqueleto!!

 

One thought on “Sangre Hirviendo (o la vida en la UCI) – Shake Your Bones

  1. Afortunadamente desconozco el ambiente en otras UCI, pero sí que tengo muy reciente dos estancias consecutivas en la tu hospital.
    Corrijo. Estuvo alguien muy cercano a mí, tan cercano que con gusto hubiera cambiado los papeles y hubiera preferido ser yo el enfermo.
    Sobre lo que has escrito, que suscribo por lo que percibí, debo añadir un pequeño apunte más. El equipo de esa UCI, además de cuidar al enfermo, se preocupa de que exista información y contacto con la familia.
    Quizás pueda no parecer importante, pero ese flujo de información contínuo entre enfermo y familia; incluso de brevísimas visitas… son energía pura para los dos lados de esa puerta marcada con el rótulo UCI.
    Mi infinito agradecimiento al equipazo que se deja la piel en esas unidades.
    Antonio.

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