Por fin me compré el perrito (o cómo comenzar con un blog)

Siempre he dicho que tener un blog es como tener un perrito o una mascota; hay que sacarla a pasear, darle de comer, llevarla al veterinario… y probablemente esa era la principal razón por la que hasta ahora no me había atrevido a empezar con un blog propio, aunque ya llevase algún tiempo con la idea rondándome la cabeza.

Pero, ¿por qué ahora? Bueno, supongo que se han dado las circunstancias adecuadas y he visto que necesitaba dar un pasito adelante y compartir con los demás aquellas reflexiones que se me vienen a la cabeza sobre distintos temas en los que creo que de alguna u otra manera podré aportar mi granito de arena al movimiento de inteligencia colectiva en fisioterapia. ¿y cuáles son esas circunstancias adecuadas?

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